The Legend of Zelda: Ocarina of Time" fue un juego que marcó un antes y un después en la historia de los videojuegos. Un título que supuso toda una revolución y que todavía hoy es considerado como uno de los mejores títulos jamás creados. Su gran éxito tanto de crítica como de ventas fue fulgurante en todo el mundo y la saga creada por Shigeru Miyamoto en 1986 consiguió miles de nuevos incondicionales en todo el globo. Pero todo ese éxito no podía quedarse así, sin más. Como es lógico, la gente empezó a pedirle a Nintendo una nueva entrega de las aventuras de Link. Y como Nintendo también se había percatado de las nuevas posibilidades comerciales que se abrían ante ellos con la enorme crecida de popularidad del héroe Hyliano, decidieron ponerse manos a la obra.
El tiempo de desarrollo de OOT había durado la friolera de casi cuatro años y como es natural, Miyamoto y su equipo de E.A.D. habían acabado exhaustos pues nunca antes la first party más importante de la Gran N había dedicado tanto tiempo a un solo juego. Y a pesar de todo habían habido muchas ideas que Miyamoto quiso añadir al juego pero que al final no tuvo oportunidad de realizar. Intentaron redimirse en parte con la el lanzamiento de "Ura Zelda", la expansión de OOT aparecida en el fallido periférico 64DD, el cual ofrecía "remixes" de las mazmorras del juego con algunos puzzles que no aparecieron en el original. Dicha expansión no llegó al mercado occidental hasta hace apenas un año y medio, pero no en su formato original sino en el famoso "Bonus Disk" de "The Wind Waker" el cual incluía el OOT original con la expansión de marras, que recibió el nombre de "Master Quest".
Naturalmente, esta no era la secuela que todo el mundo esperaba, ni tampoco pretendía serlo. La verdadera continuación de la Obra Maestra de Miyamoto no obstante, ya había comenzado su desarrollo. Y así, en el SpaceWorld de 1999 Nintendo dio a conocer la sexta entrega de la saga "The Legend of Zelda". Por aquel entonces era conocido por el simple nombre provisional de "Zelda Gaiden". Lo que se vio por aquel entonces era a Link devuelto a su estado de niño, tal y como lo dejamos al finalizar "Ocarina of Time", esta vez en una nueva tierra distinta de Hyrule. Pero lo que más chocó en aquel primer contacto fue el conocer que en su nueva aventura Link podría llevar una serie de máscaras que transformarían su cuerpo convirtiéndole en seres de tres distintas razas que se pudieron ver en OOT: Deku (una especie de plantas humanoides), Goron (seres orondos y barrigudos que se alimentan de rocas) y Zora (seres mitad hombre mitad pez)
Otro dato chocante que sin embargo apenas fue divagado, fue el hecho de que Miyamoto abandonaba la dirección del juego para pasar a ser únicamente productor y le cedía dicha responsabilidad a uno de las principales mentes de "Ocarina of Time". Su nombre por aquel entonces era Eiji Onozuka, es decir, el hombre que hoy conocemos como Eiji Aonuma (Cambió su apellido por el de su mujer cuando contrajeron matrimonio a finales de 2000, algo bastante habitual en Japón). Este hombre se encargó de la dirección del sistema de juego en OOT, el cual era el primer juego de la saga en el que participaba. Compartió dicho puesto con Yoichi Yamada, uno de los componentes de E.A.D más veteranos en la serie protagonizada por Link. Su función principal fue la de diseñar el mapeado general de la mazmorras. A pesar de ser un novato, no solo en la saga Zelda sino también en el género, su magistral labor en dicho campo impresionó a Miyamoto, razón por la cual decidió ceder el testigo no solo de "Majora's Mask" sino ya de toda la saga, en su favor, aunque él todavía tendría un peso importante en la misma.
Un año después, durante el verano de 2000, este nuevo Zelda llegó a las tiendas japonesas bajo el nombre de "Zelda No Densetsu: Mujura No Kamen" ("La Leyenda de Zelda: La Máscara de Mujura"). En la versión occidental, cuyo título cambió el "Mujura" por el "Majora" quedándose en "Majora's Mask" (No hace falta que traduzca esto, ¿verdad?) arribó a costas europeas en Noviembre de aquel mismo año.
Los fans de la saga quedaron desconcertados, ya que las diferencias con "Ocarina of Time" fueron mucho mayores a las esperadas, a pesar de que mantenía la base de la serie. Las máscaras no eran sino el comienzo de todo un nuevo conjunto de cambios en el sistema de juego, así como en el estilo general de la dirección que pilló desprevenidos a todos los que se maravillaron con su precuela. Ello desembocó en gustos y disgustos hacia el juego, pero para ya habrá tiempo de hablar de esto.
En términos generales, "Majora's Mask" es un Zelda peculiar y diferente. Sí, es cierto que todas las entregas de la saga son diferentes entre sí merced a lo que este crítico (si es que de verdad se me puede llamar así) gusta en llamar "marcas de distinción" (debería inscribir la frase en el Copyright) pero MM va más allá.
La historia de "Majora's Mask" comienza varios meses después del final de "Ocarina of Time", siendo así el segundo episodio de la saga, cronológicamente hablando. Tras haber derrotado a Ganondorf, Link se embarca en un nuevo viaje personal "en busca de un querido amigo" del cual se separó al final de su aventura (todo parece indicar que no es "amigo" sino "amiga", y que la susodicha es Navi, el hada que nos acompañaba durante todo el juego y que dejó a Link en la escena final)
Pero a medida que nuestro héroe se adentra en lo profundo de los bosques de Hyrule a lomos de su fiel yegua Epona, dos hadas aparecen de entre la espesura de repente, asustando al equino. Epona se altera y empieza a moverse violentamente, lo que pilla desprevenido a Link que acaba cayendo al suelo y perdiendo el conocimiento.
Con el Héroe del Tiempo fuera de combate, una extraña figura aparece en escena. Se trata de un Skull-Kid, uno de los niños perdidos del bosque, el cual además es portador de una horrenda máscara (nos preguntamos cómo debe de ser su cara real para que la oculte tras semejante mala interpretación de la belleza estética...) Tras agradecer la ayuda de las dos hadas, que responden al nombre de Taya y Tael, Skull-Kid empieza a registrar el cuerpo de Link en busca de objetos de valor. Finalmente acaba por encontrar ni más ni menos que la Ocarina del Tiempo, que por lo visto Link decidió llevársela en su nuevo viaje. Skull-Kid no tarda en empezar a tocarla, aunque no consigue más que sacarle unas míseras notas.
En ese momento, Link recobra el conocimiento e intenta recuperar la ocarina. Pero Skull-Kid consigue monta en Epona, dándose a la fuga. Link apenas es capaz de agarrarse a una pierna del ladrón y empieza a ser violentamente arrastrado por el suelo hasta que no puede más y se suelta. Tras una corta y accidentada persecución (donde tomamos por primera vez el control del protagonista y repasamos los movimientos básicos de salto), Link acaba cayendo por un profundo y extraño precipicio, dando con sus huesos sobre una extraña flor al lado de una laguna. A la otra orilla se encuentra Skull-Kid, que tras afirmar que se ha deshecho de Epona, lanza un extraño hechizo sobre nuestro protagonista.
Lo siguiente es Link transformado en un Deku, una de las incordiantes criaturas con aspecto de arbusto que aparecían en "Ocarina of Time". Como es natural, Link no queda muy contento con su nuevo look. Aprovechando el desconcierto de nuestro transformado héroe, Skull-Kid escapa, dejando tras de sí a Taya, una de las dos hadas que atacaron a Epona. Esta hada, que tiene mucha más mala leche que Navi, decide unirse a Link para encontrar a Tael, que resulta que es su hermano pequeño (¡¿Un hada macho?!) y que se ha ido con Skull-Kid.
Tras un corto trecho por una especie de galería subterránea (donde volvemos a tomar el control y aprendemos los movimientos básicos de Link con su nuevo cuerpo), Link se encuentra con un hombre que se hace llamar el Vendedor de Máscaras, quien le pide que recupere la máscara que llevaba Skull-Kid, que por lo visto el duende se la robó en los bosques. No obstante le impone un límite de tiempo de 72 horas, pero promete devolver a Link a su estado normal si lo consigue. Tras hablar con el misterioso comerciante, Link llega a un gran poblado llamado Ciudad Reloj. Y aquí es donde empieza de verdad el juego. Lo que os hemos contado hasta ahora viene a ser como los primeros 10 minutos de juego.
Pronto nos daremos cuentas de que las próximas 72 horas son los tres días anteriores al carnaval de la ciudad. Un acontecimiento que normalmente sería motivo de alegría... si no fuera porque una enorme luna parece estar cerniéndose sobre la ciudad y todo parece indicar que chocará contra Términa justo la mañana de dicho día.
Tras recuperar la Ocarina del Tiempo, que será prácticamente nuestro primer objetivo, Link descubrirá que el instrumento mágico ahora le ofrece la posibilidad de viajar atrás en el tiempo los mismos tres días las veces que haga falta tocando la Canción del Tiempo. Tras volver por primera vez al día al que llegó a Términa, Link se reencuentra con el Vendedor de Máscaras. El susodicho, que cree que el pequeño Hyliano ya ha recuperado la máscara, devuelve a nuestro protagonista a su estado habitual. No obstante, tras ver que Link no ha cumplido su parte del trato, monta en cólera y le explica que si no recupera la máscara, ocurrirá algo terrible.
La máscara resulta ser la llamada Máscara de Majora. Una máscara que era empleada por una antigua tribu en sus rituales maléficos y que si cae en malas manos, su terrible poder será desatado. No hace falta ser Sherlock Holmes para percatarse de que la luna que iba a caerse sobre Términa no era otra cosa que la manifestación del poder de la máscara, que ha sido desatado por el ingenuo e ignorante Skull-Kid. Link, como es natural, se decide a recuperar la máscara para evitar el desastre. Lo que ocurre después, lo dejamos para que lo descubrais por vosotros mismos.
La historia de "Majora's Mask", al igual que el resto del juego, no sigue la pauta tradicional de narrativa lineal que prevalece en los videojuegos. Al tener que volver a vivir los mismos tres días una y otra vez, Aonuma y su equipo optaron por un estilo diferente de contar la historia. En lugar de narrar un argumento simple de principio a fin, E.A.D nos ofrece una historia compuesta de varias tramas semi-independientes y entrelazadas, al estilo de películas como "Pulp Fiction" o "Love Actually".
En esta nueva aventura de Link la historia más que centrarse en las peripecias que vive nuestro héroe, trata de las historias personales que viven cada uno de los habitantes de Términa. De como cada uno de ellos se enfrenta a la gran amenaza que se les viene encima y/o de los problemas que afrontan en esos tres días. Link actuará como catalizador de dichas historias y dependiendo de nuestras acciones durante ese periodo de tiempo, cada trama se desarrollará de una manera diferente.
"Majora's Mask" fue realizado en 18 meses, menos de la mitad de lo que se tardó en realizar OOT (más de tres años y medio). Gran parte de este abreviamiento del tiempo de desarrollo fue debido a que E.A.D reutilizó el motor gráfico de la anterior entrega, así como muchos de los modelados de personajes y elementos de escenarios. Lógicamente Aonuma y su equipo no se redujeron a eso e hicieron sustanciales mejoras en el apartado visual.
Así pues, la primera impresión lógica que se lleva uno es la de un apartado gráfico muy similar al de su precuela pero mejorado en su conjunto. Lógicamente debido a esto el cambio no impresionó a nadie, pero podemos encontrar detalles aquí y allá que hacen que contemplar MM resulte más gratificante que OOT en el ámbito visual. Para empezar las texturas son más variadas y detalladas, con un mayor grado de detalle, sobretodo en escenarios como la Ciudad Reloj. Además tendremos la oportunidad de ver mejorados muchos de los efectos de OOT como la nieve, las luces y sombras, las explosiones, la neblina (que no niebla de la de ocultar la generación de escenarios), etc... Incluso aparecen algunos nuevos, como el efecto de "Motion-Blur" o las huellas que va dejando Link sobre superficies como la arena o la nieve.
Otra sustancial mejora son las animaciones de los personajes. El propio Link cuenta con las mismas excelentísimas animaciones de OOT, incluso añade algunos nuevos como las volteretas que pega en mitad de un salto. Sin olvidarnos claro está de las animaciones propias de las 4 transformaciones de Link, las cuales están hechas con la misma calidad (ver a Link-Zora nadar a toda velocidad cual delfín es una verdadera delicia) La única excepción quizás sea Oni-Link. Se nota que hicieron este personaje deprisa y corriendo, por lo que algunas de sus animaciones están francamente mal hechas, especialmente cuando camina de espaldas durante un combate. Afortunadamente es un caso muy excepcional.
Pero Link no es el único personaje excelentemente animado. Los personajes no jugables (PNJs a partir de ahora) han visto sus propios movimientos espectacularmente mejorados desde OOT. Ahora transmiten una auténtica y genuina sensación de estar vivos. Destacan también sus expresiones faciales, sobre todo en casos como Romani y su hermana Cremia, o la posadera Anju. Aunque todavía hay algunos personajes que mantienen en todo momento su cara de sello, la expresividad en general de los PNJs se convierte en una de las mayores virtudes del juego a nivel gráfico (aunque en este apartado es superado ampliamente por "Conker's Bad Fur Day").
La ambientación es otro de los mayores logros de MM. A medida que van transcurriendo los tres días vemos como los escenarios van tomando un tono cada vez más sombrío y oscuro, merced a la proximidad creciente del gran desastre que se avecina. Mientras que en el primer día todo se muestra relativamente normal, con escenarios bastante soleados, en el segundo día las nubes se van adueñando del cielo de Términa, dando un aire melancólico. Finalmente, en el tercer y último día la Luna ocupa ya casi todo el cielo. Los escenarios muestran un tono extrañamente tétrico, sensación acentuada por leves aunque continuos terremotos y el ambiente llega a ser verdaderamente apocalíptico al caer la noche, con un cielo estrellado que desprende un extraño color rojizo debido a la proximidad de la luna y que dota a la vista de un sentimiento de destrucción inminente. Todo ello magistralmente conseguido que convierte a MM en uno de los juegos mejor ambientados no solo de N64 sino de toda la generación de los 32/64 bits.
Por desgracia, el juego tiene un fallo bastante grave y son unas molestas ralentizaciones que se dan de vez en cuando y que entorpecen bastante la acción. Aunque el juego no llega nunca a hacerse injugable, estas caídas de framerate provocan que el apartado gráfico de MM pierda puntos, más todavía si tenemos en cuenta que es necesario tener el Expansion Pack para poder jugar, lo que a priori debería haber evitado este problema. No obstante, aún con todo esto MM tiene netamente el mejor apartado gráfico de N64 en dura competencia con "Perfect Dark".
En lo que respecta al apartado sonoro obtenemos también un trabajo sobresaliente, aunque quizás no tan logrado como "Ocarina of Time". Primeramente porque muchas de las canciones de MM proceden de su precuela y algunas de ellas dan la impresión de que no pintan nada en el mundo de Términa, como la de "Lost Woods". Afortunadamente muchas otras consiguen adaptarse con solvencia a las nuevas situaciones, como "Lon-Lon Ranch" (convertida en "Romani Ranch" en MM) o "Inside a House". Entre las nuevas canciones, compuestas por Toru Mineguishi y (una vez más) el maestro Koji Kondo, destacan "Oath to Order", "Boss Battle", "Deku Palace", "Majora's Wrath" y, sobre todo, "Termina's Last Six Hours", la canción que suena en las últimas 6 horas antes de que caiga la luna cuyo tono apocalíptico resulta magistral, añadiendo tensión al ambiente general de dichas horas.
En esta ocasión, y al contrario que en OOT, el tema principal de la saga sí que hace acto de presencia. Concretamente en la canción "Termina Field" y esta vez sin apenas retoques en la partitura original. Por desgracia, el final de su bucle es francamente flojo y le resta muchos enteros, por lo que no se puede decir que sea de las mejores versiones de la canción de Kondo. Por desgracia hay canciones que no pasan de discretas, como la música de las mazmorras o la de los escenarios del Pico Nevado, el Pantano, la Gran Bahía y el Valle Ikana cuando todavía no los hemos liberado de la maldición de la máscara. No obstante, en conjunto la música de "Majora's Mask" es de las mejores de la saga, solo por debajo de las de "A Link to the Past", "Ocarina of Time" y el posterior "The Wind Waker".
Los efectos de sonido son más o menos los mismos que en OOT más la inclusión de una amplia variedad de "voces" (balbuceos más bien) de Link en sus 4 transformaciones y los PNJs, que ayudan a que el juego tenga mayor sensación de vida, aunque sin llegar ni mucho menos a la sensación de realismo que si tuviera voces reales. La calidad en el sonido de estos es de lo mejor escuchado en la N64, acentuado si se emplea la opción de Dolby Surround que incluye el juego. De este modo la ambientación sonora hace que el ambiente general del título suba muchos enteros, resultando a veces incluso más importante que la ambientación a nivel visual.
En definitiva, aunque tiene algunas canciones algo flojas, la calidad general de la BSO y los excelentes efectos hacen que "Majora's Mask" tenga un gran apartado sonoro.
Hablar de la jugabilidad de la saga Zelda siempre es hablar de genialidad en el diseño de puzzles y niveles, de encarnizados combates de espada contra fieros monstruos y jefes finales, de libertad de acción y de "marcas de distinción" que distinguen a cada entrega de las demás. "Majora's Mask" como buena representante de la serie sigue estas premisas, aunque hay que detenerse con especial énfasis en el último punto. Aunque el juego de Aonuma sigue apoyándose en la misma base que todo título que lleve el nombre de Zelda, con su gigantesco mundo que explorar y sus enrevesadas mazmorras que superar, añadieron una serie de cambios en el sistema de juego que, como ya hemos mencionado antes, apartan a MM significativamente de toda la saga. De hecho, casi podría decirse que tiene más de una "marca de distinción" y no solo una.
Antes de llegar a ello, hablaremos un poco del control, aunque lo cierto es que hay poco que decir a aquellos que hayan jugado a alguna entrega en 3D de Zelda. El control fue retomado directamente de OOT, incluyendo el revolucionario sistema "Lock-On" o "Z-Targeting", repitiendo los mismos excelentes resultados. De ese modo el control de Link es fiel y perfectamente intuitivo. Claro está que con las máscaras llegaron nuevos movimientos que reproducir, pero E.A.D consiguió que su realización fuera tan sencilla como con las habilidades ya existentes del héroe hyliano.
Y con las máscaras llegamos ya a la primera diferencia del juego con respecto a sus congéneres. En OOT ya hicieron acto de presencia pero solamente como una búsqueda secundaria y desde luego no con las características que muestran en este juego. Para empezar a lo largo del mismo iremos encontrando hasta cuatro máscaras distintas que transformarán el cuerpo de Link y le otorgarán nuevos poderes. Además, en tres de ellas podremos tocar 3 instrumentos distintos que, junto con la ocarina que repite presencia en el juego, nos abrirán nuevos caminos si tocamos la canción adecuada con el instrumento adecuado en el lugar adecuado.
La primera es la Máscara Deku, que convierte a Link en uno de estos pequeños matorrales andantes. A pesar de su inofensivo aspecto, bajo esta apariencia Link tendrá unas habilidades nada desdeñables. Podrá caminar por el agua durante un tiempo limitado, disparar unas extrañas burbujas que hacen de sustitutivo del arco hasta que lo encontramos y, su habilidad más importante, podrá introducirse en unas flores especiales que hay repartidas por todo Términa desde las cuales podremos elevarnos hacia las alturas y planear durante unos segundos gracias a unas flores, llegando así a lugares de otro modo inaccesibles. La pega es que con esta forma su poder de ataque queda seriamente mermado y es muy vulnerable al fuego. Su instrumento serán unas enormes gaitas.
Después tenemos la Máscara Goron. Transformado en uno de estos orondos seres devoradores de rocas, Link tendrá una fuerza sobrehumana que le permitirá transportar objetos muy pesados y destrozar a los enemigos y diversas rocas con sus poderosos puñetazos. Pero su habilidad más importante será la posibilidad de hacerse una bola cual erizo y desplazarse rodando a velocidades de vértigo, arrasando con todo lo que encuentre a su paso. El punto débil de esta máscara es que, debido al gran sobrepeso que tiene Link cuando la lleva puesta, con ella será incapaz de saltar o nadar. Para deleitarnos con su destreza musical, Link-Goron tocará unos graciosos bongos.
Seguimos con la Máscara Zora. Bajo la apariencia de uno de estos seres acuáticos Link tendrá, lógicamente, la habilidad de surcar las aguas nadando con una velocidad y estilo dignos de un delfín, todo ello sin necesidad de salir nunca a respirar. Además podrá lanzar sus aletas como si de bumeranes se tratara, lo que le resultará muy útil para mantener a raya a sus enemigos a distancia. Para el cuerpo a cuerpo, Link se las apañará con unos contundentes golpes de karate. Su punto débil es que no puede acercarse mucho ni al fuego ni al hielo, que en esta transformación le son letales. Su vena musical quedará plasmada con una curiosa guitarra hecha de raspas de pescado (!).
La última máscara, la Máscara de la Fiera Deidad, la conseguimos al final del juego y le dará a Link un poder enorme que le será de gran ayuda en la batalla final. Amén que el aspecto que adopta con esta máscara, conocida como "Oni-Link", es realmente impresionante.
Pero estas no son las únicas máscaras que hay en el juego. Contando las que os hemos mencionado, hay un total de 25 máscaras. Las demás nos ofrecerán pequeñas ayudas tales como correr más deprisa, acceder a diversos lugares o preguntar a gente sobre una persona desaparecida. Muchas de ellas tienen su utilidad para resolver las múltiples sub-historias de la trama del juego.
Y en estas sub-historias encontramos otra de las mayores virtudes de "Majora's Mask". Al principio del juego recibiremos un cuaderno que nos ayudará a orientarnos en su resolución. Cada vez que hablemos por primera vez con un personaje que vaya a necesitar nuestra ayuda, esta quedará registrada en nuestro cuaderno con un diagrama de los momentos en los que necesitará que las apoyemos a lo largo de los 3 días. Una vez hayamos resuelto su problema (los hay que nos llevarán más tiempo que otros) recibiremos algún premio de naturaleza variable (una máscara, un trozo de corazón, etc...) Deberemos tener los ojos bien abiertos para socorrer a todo aquel que lo requiera.
Y por último está el sistema de tiempo, el cual es muy diferente al visto en "Ocarina of Time" y "Oracle of Ages". Como ya hemos explicado, Link dispondrá de tres días y tres noches para evitar que la luna destruya Términa, lo que en tiempo real de juego se traduce en unas 3 horas (y eso tocando una canción que ralentiza el paso de los acontecimientos). Tiempo insuficiente para evitar el cataclismo. Así pues deberemos intentar avanzar todo lo que podamos en el juego en ese tiempo. Si vemos que la hora fatal se acerca, deberemos tocar la Canción del Tiempo para regresar al primer día (y de paso, grabar la partida)
Por lo demás, la jugabilidad de "Majora's Mask" sigue siendo la de un Zelda. Pero todas estas introducciones hacen que la experiencia sea radicalmente distinta.
Incluso entre las sagas más famosas hay alguna entrega que, si bien no consigue el mismo reconocimiento de los usuarios que otras, sí consiguen calar hondo entre un sector bastante amplio, aunque minoritario, de la comunidad de fans de la misma que llegan a considerarla como su juego favorito de serie. Si hubiera que elegir a un solo juego de la saga Zelda para que se llevara ese título de "entrega de culto", el ganador sería sin lugar a dudas, "Majora's Mask". Y es que aunque el juego de Aonuma no tenga tantos adeptos como "A Link to the Past" y "Ocarina of Time", muchos son los fans de las aventuras de Link que tienen a MM como la cumbre de la saga creada por Shigeru Miyamoto. Todo ello debido a su originalidad. Aunque también hay que tener en cuenta que, por la misma razón, también hay bastante gente que echan pestes de este título por ser demasiado raro.
Las mazmorras pierden protagonismo en este juego con respecto a otras entregas. De hecho, tan solo hay 4 en todo el juego, más alguna mini-mazmorra suelta por ahí. Esto hace que el título tenga menos duración que otros Zeldas, pero por fortuna tiene una enorme cantidad de secretos que garantiza su durabilidad durante al menos 40 horas, e incluso más, ya que la dificultad de "Majora's Mask" está por encima de la media de la saga. Pero aún así los fans de la saga echaran en falta un número mayor de mazmorras. No obstante las que hay son de gran calidad, aunque quizás alguno encuentre algo difícil la del Templo de la Gran Bahía. La mejor de todas es sin lugar a dudas la del Templo de la Torre de Piedra, tanto por su original diseño como por su genial ambientación. En todas las mazmorras se aprovechan a tope las habilidades de Link con las máscaras para ofrecerle al jugador retos apasionantes para sus neuronas. Las mini-mazmorras son bastante más sencillas, pero aún así saben ofrecer buenos ratos. Y como no, también tenemos una gran cantidad de búsquedas secundarias tales como las siempre útiles botellas de cristal, las Skulltulas Doradas (esta vez localizadas en dos mini-mazmorras) o los clásicos trozos de corazón.
Por contra, tenemos una mayor interactuación con los PNJs, los cuales toman mayor importancia. Como ya hemos explicamos antes, el juego está compuesto por las historias personales de estos personajes a los cuales debemos prestar nuestra ayuda. Lógicamente hay historias mejores que otras. Algunos de los personajes apenas sí tendrán unas líneas de diálogo en las que nos cuentan sus traumas y nosotros debemos hacer poca cosa, como el hombre del organillo, el punk de las gallinas o el maestro de baile Kamaro, mientras que otras son más elaboradas, habiendo algunas verdaderamente buenas como la de las hermanas Romani y Cremia o la del reino perdido de Ikana. Pero la mejor historia de "Majora's Mask" es, sin lugar a dudas, la de los amantes Anju y Kafei. Una pareja de prometidos que han sido víctimas de Skull-Kid (en especial el pobre Kafei) y será misión de Link hacer que puedan estar juntos de nuevo y unir sus vidas. Una de las mejores historias románticas aparecidas en videojuego alguno, la cual no cae nunca en la pastelonería.
Uno de los puntos más sorprendentes de estas historias es el elaborado guión de las mismas (el cual, por primera vez en la saga Zelda, pudimos disfrutar en completo castellano). O mejor dicho, más que guión, guiones. Y es que dependiendo de nuestras acciones las historias de los personajes que nos vayamos encontrando variará de una manera o de otra, lo cual hace que los guiones también cambien en consecuencia. Tan solo la historia de Anju y Kafei tiene unos siete guiones diferentes. Podremos dedicarnos a seguir a un personaje a lo largo de los tres días, interviniendo en su vida de cierta manera y después, al revivir los mismos días e intervenir de manera distinta, comprobar como este hace cosas distintas a las que hizo la vez anterior. Ante la gran cantidad de personajes que hay repartidos por toda Términa y las diversas formas en las que podemos intervenir en su vida cotidiana, comprobamos que el guión de MM está mucho más trabajado de lo que parece a simple vista. Probablemente el guión más elaborado de la saga Zelda.
Los combates siguen siendo tan divertidos como de costumbre, destacando las luchas contra los jefes. Aunque quizás los combates contra Odolwa y Twinmold pecan de demasiado simples, los duelos contra Goth y Gyorg son muy originales. Los jefes de mitad de fase también son de lo mejorcito, con algunos de ellos rescatados de juegos anteriores de la saga.
El sistema de viajes en el tiempo está bien implementado en general, pero por desgracia tiene algunas lagunas que pueden provocar disgustos a más de uno. Para empezar, cuando regresamos al primer día, Link perderá todos los objetos "contables" tales como bombas, flechas, dinero, etc... por lo que habrá que reabastecerse. Aunque por fortuna es relativamente fácil hacerlo, e incluso el juego nos ofrece algunas ayudas (por ejemplo, un banco donde podemos guardar las rupias que hayamos reunido en los tres días actuales)
Pero ya más grave que esto es que el sistema, por su naturaleza, es bastante restrictivo y resta libertad de acción. Pero no libertad de acción en el sentido de que el juego sea lineal, ni mucho menos. En este aspecto MM es un Zelda en toda regla, aunque tampoco es que llegue a la ausencia de linealidad de "A Link to the Past" o "The Wind Waker". Pero el hecho de que tengamos que realizar nuestras tareas en tres días nos obliga a darnos prisa. Lógicamente si terminamos con dicha tarea no es necesario que la volvamos a hacer después y la próxima vez que retrocedamos en el tiempo podremos dedicarnos a realizar la siguiente que nos acerque a poder evitar que la luna caiga sobre Términa, pero si no lo conseguimos deberemos volver a empezar desde el principio echando al traste buena parte de lo que habíamos hecho hasta ese momento. El juego nos da tiempo más que suficiente para resolver las tareas que nos propongamos, pero los jugadores más inexpertos pueden sufrir las consecuencias de esta limitación.
Pero aún con este defecto "The Legend of Zelda: Majora's Mask" es uno de los mejores juegos aparecidos en la N64. Aunque la inabarcable sombra de "Ocarina of Time" hiciera que su originalidad pasara bastante desapercibida o en algunos casos incluso no aceptada por ser demasiado diferente al juego de Miyamoto, Aonuma y E.A.D consiguieron hacer un juego redondo que ofrece una experiencia de juego diferente a todo lo que se puede encontrar, no solo en la saga Zelda sino en todo el género (lo más parecido quizás sea la saga "Shenmue", aunque MM y su primera parte salieron casi exactamente al mismo tiempo). Los fans de Zelda encontrarán la misma genialidad de puzzles y épicos combates que tanto aman, aunque sea en dosis menores que en otros juegos, y todo el mundo encontrará un apasionante viaje por el tiempo marcado por geniales historias humanas que no es que abunden precisamente en el mundo de los videojuegos, donde prevalecen los dramas épicos y las tramas con incontables giros de guión. Su sistema, aunque restrictivo, es uno de los que mejor muestran el verdadero comportamiento del tiempo.
En definitiva un grandioso juego. La entrega más original de la saga "The Legend of Zelda", así como una de las más geniales. Un juego que todo el mundo debería al menos dar una oportunidad. Quizás no guste a todo el mundo, pero si sabéis apreciarlo a buen seguro se convertirá en uno de vuestros juegos favoritos.
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